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La importancia de hacer la cama

Hago la cama cada mañana como una de mis «tareas domésticas». Quizá mi pareja espere que lo haga, pero también sé que me hace sentir mejor antes de ir al trabajo. Y, después de un día largo, desde luego me gusta más volver a casa y encontrar una cama ordenada y limpia que una completamente revuelta. Bastante obvio, ¿no? A primera vista tiene todo el sentido que yo —y muchos millones de personas— hagamos esta tarea diaria.
Pero no me había dado cuenta de que algo tan sencillo como hacer la cama quizá sea uno de los hábitos de éxito más fáciles que existen. No porque traiga automáticamente fortuna y fama, sino porque puede iniciar una reacción en cadena de otros hábitos productivos.
Como señala Charles Duhigg en su fascinante libro The Power of Habit:
“hacer la cama cada mañana se relaciona con una mayor productividad, una mayor sensación de bienestar y una mejor capacidad para ceñirse a un presupuesto”
Charles Duhigg
Hacer la cama es lo que él llama un «hábito clave»: algo que pone en marcha un patrón de otros buenos comportamientos. Y, como ocurre al principio del día, es más probable que tomes mejores decisiones durante las horas siguientes gracias a esa rutina. El ejercicio es otro buen ejemplo del mismo concepto.
El oficial de los Navy SEAL William H. McCraven expresó la misma idea en su discurso de graduación de 2014 en la Universidad de Texas:
“Si quieres cambiar el mundo, empieza por hacer la cama. Si haces la cama cada mañana, habrás completado la primera tarea del día.”
William H. McCraven
“Te dará una pequeña sensación de orgullo y te animará a hacer otra tarea, y otra, y otra. Al final del día, esa única tarea completada se habrá convertido en muchas tareas completadas.”
Y, por si el éxito y la productividad no fueran suficientes, hacer la cama también resulta ser uno de los desencadenantes más sencillos y eficaces de la felicidad. La autora e investigadora Gretchen Rubin dice:
“Cuando investigaba para mi libro sobre la felicidad, este fue el cambio de mayor impacto que la gente mencionaba una y otra vez.”
Gretchen Rubin
Así que, si quieres lograr algo a primera hora, poner en marcha una reacción en cadena de hábitos que te ayuden a avanzar y contribuir a tu propia felicidad, quizá puedas empezar haciendo la cama y dejar que el resto vaya encajando.
Y solo lleva un par de minutos. A mí me parece un buen trato. ¡Dulces sueños!
Øyvind Nyborg