Recoger
Se recogieron botas, balones y otro material útil gracias a donantes y comunidades locales.
Proyecto finalizado · 2016–2020
El material de fútbol fue el punto de partida. El objetivo era crear actividad, pertenencia y capacidad local para dar continuidad al trabajo.
Footies for Smiles fue una iniciativa de voluntariado impulsada por Øyvind y Malou Nyborg. Entre 2016 y 2020 recogió botas, balones y otro material de fútbol y lo preparó para una segunda vida.
En Filipinas, el material se integró en actividades de fútbol organizadas y en la colaboración con entrenadores locales. La intención era ofrecer a niños de comunidades con pocos recursos una alternativa segura y activa a la vida en la calle y a los juegos de azar, al tiempo que se reforzaban las competencias de los entrenadores locales.

De la idea a la actividad
El proyecto se construyó como una cadena de pasos prácticos, desde la recogida de material hasta la actividad y la colaboración sobre el terreno.
Se recogieron botas, balones y otro material útil gracias a donantes y comunidades locales.
El material se clasificó, limpió, revisó y preparó para el transporte y una segunda vida.
La planificación sobre el terreno se realizó junto con colaboradores y entrenadores locales.
El material se utilizó en sesiones organizadas, una escuela de fútbol y formación de entrenadores.


Filipinas · 2016–2017
Las fotografías de esta página pertenecen a uno de los proyectos de Footies for Smiles, realizado en 2016–2017. El equipo de viaje llevó a Filipinas el material recogido y continuó el trabajo junto con colaboradores locales.
Una parte importante consistía en ayudar a que la actividad pudiera continuar localmente. Por eso, además del material, el proyecto incluyó planificación y formación de entrenadores.



Las personas detrás del proyecto
Footies for Smiles fue impulsado por Øyvind y Malou. El equipo de viaje estaba formado por cuatro personas y trabajó en Filipinas junto con colaboradores locales, fundamentales para llevar a cabo el proyecto sobre el terreno.


Lo que quedó
La idea no era que las botas y los balones acabaran siendo una donación puntual. Debían convertirse en juego, entrenamiento, comunidad y una estructura sobre la que los entrenadores locales pudieran seguir construyendo.